- Por: Julio Martínez
- La historia nos obliga hacer un alto para tomarnos un momento de reflexión sobre hechos comparable. Nuestro país ha vivido algunos hechos muy particulares en nuestra historia política, algunos rayan de triste a muy triste recordación, y otros de grata recordación. Todos ellos trataremos de analizarlo con mente abierta y preclara, para tratar de llegar al entendimiento del porque es necesario que la democracia sea administrada. Quizás muchos tendrán la opinión de que los tiempos cambiar y que los cambios tenemos que asimilarlo, pero la lógica y la realidad nos dice que los cambios tienen que ser para mejor y no para retrotraernos, entre otras cosas tienen que ser positivos. Si nos preguntaran a los que tenemos más de 45 anos, que tiempos fueron mejores, diremos que nuestros tiempos fueron mejores, la base para este sentimiento son los valores con los cuales nuestra sociedad se conducía. La familia era la institución base
de la sociedad, el ingrediente de la moral, era el elemento de sustentación de la familia, el respeto a las instituciones y a las reglas de la sociedad o de aquellos que se convertían en leyes, era el combustible que movía nuestro accionar. Las costumbres eran nuestras mejores enseñanzas. Todo esto sustentaba nuestra sociedad en pilares con tal fortaleza que hacia nuestro devenir como si estuviéramos viviendo en un paraíso. Por el contrario si usted les preguntase a los jóvenes de esta generación, sobre cuales tiempos han sido los mejores, creo que ellos concluirán que los mejores tiempos son los actuales, lo que hoy vivimos y a paso seguido creo que agregarían, por que ahora nosotros podemos hacer todo lo que queramos. Y esta es la gran diferencia entre los dos tiempo, una generación que tenia que limitarse hacer lo que era correcto y una generación que hace todo lo que quiere. Sin lugar a duda la perdida de esta cualidad en nuestra sociedad es la que nos ha llevado a este caos que hoy sufrimos. Nuestros pa
dres nos criaban para presentarnos a la opinión de la sociedad, lo que nos hacia sensible y sobre todo pensar en el prójimo, que dicho se de paso es unos de los principios cristianos, comparando este principio con el de hoy podremos darnos cuenta de nuestra realidad, un joven de hoy te diría “a mi no me importa lo que la gente piense” lo que lo hace insensible y sobre todo pensar que el prójimo es un objeto reciclable y que su presencia o ausencia es irrelevante. Por eso hoy es tan facil eliminar físicamente a cualquier ciudadanos sin ningún remordimiento, al contrario lo que existía y sobre todo como se percibía el hacer daño a un ser humano en nuestro tiempo. Otro factor es la perdida de lo moral. En nuestro tiempo, el círculo donde nos desenvolvíamos y con quienes nos relacionábamos era de suma importancia, porque de este factor dependía el éxito o el fracaso del individuo. Hoy en día esto valores no se toman en consideración en ningunos de los niveles de nuestra sociedad. Yo recuerdo muy bien el refrán de “dime con quien andas y te diré quien eres” se aplicaba en todos los niveles y de manera muy tajante; y especialmente en los cuerpos castrenses. Estos que existe hoy día comparado con lo que existía, es también partes primordial del problema que afronta nuestra sociedad. Sin ir más lejos señalaremos ejemplos de nuestro tiempo. Recuerdo que los militares no tenían relaciones con nadie que fuera parte del rumor publico, ya sea en política, drogas, o actos reñidos con la ley hasta varias generaciones familiares de individuos señalados con tales características, hoy día es un lujo para los militares y funcionarios estar rodeados de elementos con estas características, y sobre todo haciéndose participe o cómplices para recibir los beneficios de estos acercamiento aparentemente sin que esto les importe a nadie; y esto va desde el mas humilde hasta el mas encumbrado. Esta conducta se justifica y se relaciona constantemente con los bajos salarios, pero la realidad es, que si es verdad que los bajos salarios juegan un papel importante, no meno cierto es que este factor también existía anteriormente, pero la única diferencia era el factor moral, el deber del cumplimiento y sobre todo la poca tolerancia a esta forma de comportamiento. Esta poca tolerancia es parte de lo que nosotros llamamos administrar la democracia. Como bien decíamos a principio la familia era la institución mas fuerte en este diagrama, su fortaleza era tal, que producía hijos que aportaban a la sociedad, a diferencia de hoy día, la única contribución es dañar los que nuestros antecesores nos legaron. La profesión de padre no se aprende en las escuelas, sino del instinto, de la correcta o incorrecta educación en el hogar, de lo que vemos y sentimos en el. Pero parece que la nueva generación de padres, emprendió una venganza contra esas enseñanzas y decidieron juntos a los psicólogos moldear a nuestros hijos en una forma de padres en Miniatura y controladores, que nos controlan e irrespetan sin que podamos hacer nada para evitarlo, que podamos educarlo para servir a la humanidad. Hoy los nuevos padres les conceden demasiados derechos a los hijos y pocos deberes, creando monstruos incapaces de controlar, haciéndolos tan fuertes que son ellos los que controlan a los padres, llevando a los padres a ser temerosos de sus comportamientos, conllevando esta situación a que ellos hagan “lo que ellos quieran” y como antes citáramos, este postulado es el que nos tiene en este lodazar. A los hijos hay que entenderlos, hay que comprenderlos, hay que entretenerlos, hay que tolerarlos, hay que apoyarlos, etc., nada de estos ejemplos eran parte de vocablo de nuestros padres y nosotros salimos mejores y productivos a la patria. Pero hoy con todos esos ingredientes solo tenemos delincuentes y criminales cuya única contribución es dañar la sociedad de hoy y del futuro. Hoy mucho se habla de los derechos humanos, pero este derecho humano solo corresponde al agresor y no a las victimas. Hoy estamos obligado a proteger y a entender los derecho de los agresores y sobre todo financiarlo como los recursos de las victimas porque los agresores no pagan impuestos, y en muchos de los casos, se le provee asistencia a los victimarios porque según ellos no tienen recurso y la ley faculta proveerlo con ayuda legal para burlar la justicia, pero no a la victima en la misma condición, la cual con mucha suerte es representada por el fiscal que en la mayoría de los casos no de manera ejemplar, y como en ocasiones no posee recurso para constituirse en parte civil se presenta en desventaja en una sociedad que debería proteger su integridad física en primer lugar y en segundo lugar su derecho a ser bien representado con las responsable contribuciones que hace al fisco y a la sociedad. Esta es otra forma de administrar la democracia.
domingo, 5 de enero de 2020
La democracia tiene que ser administrada Parte I
La democracia tiene que ser administrada Parte II
- Por: Julio Martínez

- Hoy día mucho se habla de la reforma al código procesal Penal y al código de menores, ambos códigos confeccionado para satisfacer agencias internacionales y países que no cumplen estas regulaciones y que son violadores a todas luces, pero que tratan de imponer y obligar a otros a cumplir en situaciones de extrema tolerancia, pero no de respeto al orden y reglas establecidas por la sociedad para vivir en paz y en pleno disfrute de sus derecho y en cumplimiento de sus deberes. El momento que vivimos como familia es en base a la conveniencia, todo va si esto nos beneficia de manera particular, la colectividad dejo de existir hace ya mucho tiempo, eso que una vez llamamos sociedad. En mi infancia nada que no fuera provisto por mis padres podía estar en mi posición o disfrute al meno que mis padre supieran de su procedencia, si yo me encontraba algo, por citar un ejemplo, mi padre me agarraba por una mano y me llevaba al sitio donde yo dije que lo encontré, y mi historia tenia que ser sin ambigüedades, porque sino lo que venia atrás no era fácil, y en el caso hipotético de que mi historia fuese verdad, correspondía salir a preguntar si el objeto en cuestión fue olvidado de manera involuntaria; y si así fuese, este tendría que ser devuelto a su dueño.
Hoy en día esto no se observa, cuando un niño viene a casa con objetos nuevos o usados y que no ha sido provisto por sus progenitores, lo que pasa en esos hogares es que en vez de cuestionarlo y saber la procedencia de estos objetos, los padres de hoy lo celebran como una destreza y lo observan como una oportunidad de algo que tenían que proveer y que ahora no tienen que comprar. Esta actitud o comportamiento ha estado envenenando nuestra sociedad y nuestros hijos, enviando una señal equivocada del bien común. Pues cuando esta conducta desarrollada por la dejadez de los encargado de educar a los jóvenes, casi siempre el daño ocasionado a la humanidad es irreparable. El control de la conducta de nuestros adolescentes siempre ha sido la parte importante de una buena educación, cosa que hoy no existe. Hoy debemos entender que nuestros hijos estén en la calle sin control y sin saber que hacen, ni con quien andan, porque se nos intimida con el slogan de “anticuados” y nosotros seguimos con este canto de sirena para que nuestros hijos nos acepten y la “sociedad de hoy nos etiquete como padres modernos” en nuestros tiempos, nosotros teníamos que entender a nuestros padres, y aceptar su forma como una situación de buena educación y un legado a la sociedad, y sin lugar a dudas creo que una gran mayoría salimos mejores que lo presente. El castigo y las retrinciones siempre han sido una forma de aprendizaje y buena conducta. O sea administrar la democracia. El doble Standard de nuestras sociedades es ilógico, por ejemplo, cuando usted como adulto comete un error, aprendido como producto de su desarrollo en su adolescencia y que la sociedad de hoy no nos permitió corregir, se les castiga sin clemencia, siendo esta sociedad responsable de su comportamiento de manera inicial. Lo que los expertos en la materia señalan como “prevención” para evitar cometer estas salvajadas que a veces se cometen, es lo mismo que nuestros padres anteriormente hacia, aunque fuese de una manera empírica o de sentido común como responsable de nuestra educación y posterior comportamiento. Esta prevención existía en los hogares con la forma de educación y control de nuestros padres y en las escuelas, en la enseñanza de la materia de moral y cívica y que dos o tres eruditos entendieron que ese buen ingrediente era una imposición de la dictatura Trujillista y que como el diablo a la cruz debíamos terminar todos lo que venia de ese régimen sin pararnos a determinar si estos métodos existían antes y cuales cosas de ese régimen eran buenas mantener; independientemente de quien lo puso en ejercicio. Si quieres podemos tomar como ejemplo la dictatura Pinochetista, sus sucesores no hicieron como “el marido que encontró a la esposa siéndole infiel y quemo la cama” tomaron las cosas que funcionaban y por eso hoy van encaminado a un desarrollo verdadero. Las sociedades están basadas en reglas claras y especificas, en normas que regulan el comportamiento de los individuos, siendo esto una forma vehemente de administrar la democracia. Las doctrinas siempre han sido un lenguaje que crea discordia, pero hay una que es tolerada y
admitida por todos, y es la enseñanza del cumplimiento de las leyes. Cosa esta que no es enseñada en la Republica Dominicana, creo que les haríamos un favor a las futuras generaciones, si se empezáramos a enseñar el respeto al cumplimiento y respeto a la Ley, podríamos muy bien empezar con los niños del primer curso en adelante, reforzando esta acción con la aplicación de la misma sin importar quienes las violen. Nadie puede estar por encima de la ley, nadie puede hacer lo que quiera, los jóvenes tienen una responsabilidad que no puede ser ignorada, ni tolerada con la excusa de la edad, pues los criminales se aprovechan de este entendimiento, para usar a nuestros jóvenes para delinquir, y en su mayoría haciéndolos delinquir en su beneficio. Administremos nuestra democracia, asgámosla funcional.
lunes, 9 de noviembre de 2015
PRD proclama al síndico de Ocoa candidato a esa posición; MVM pronostica tendrá “triunfo contundente”
EL NUEVO DIARIO, SAN JOSE DE OCOA.- Milcíades Aneudy Ortiz Sajiun, alcalde de este municipio, será nuevamente el candidato a esa posición del Partido Revolucionario Dominicano (PRD) en las elecciones de mayo del 2016.
Ortiz Sajiun fue proclamado candidato en un acto celebrado en el parque central de este poblado, donde el líder perredeísta, Miguel Vargas Valdez Maldonado, vaticinó un “triunfo contundente” de la coalición PLD-PRD.
El presidente del PRD juramentó a Ortiz Sajiun después de calificar como un hecho histórico que la dirigencia de su partido y la del PRD salvaran sus diferencias políticas para concertar un pacto que “contribuirá a la paz y al desarrollo de la comunidad nacional”.
En el acto hablaron también los presidentes de los comités municipales del PLD y PRD, Alexis Mateo y Ramón Morbán, respectivamente, y estuvo presente el senador de la provincia, Carlos Castillo, del partido morado.
Ortiz Sajiun defendió su gestión al frente del cabildo y dijo que trabajará “de manos con el Presidente Danilo Medina para impulsar una serie de proyectos a favor de la comunidad”.
El acto en el parque central, que lució ser el escenario de un gran mitin de campaña electoral, contó con la presencia de los dirigentes perredeístas Rafael Vásquez, Julio Mariñez, Víctor Gómez Casanova y José Miguel Soto Jiménez.
Hasta ahora el PRD ha anunciado sus candidatos a alcaldes municipales en Santiago, La Vega, Boca Chica, Guerra y Baní, así como sus candidatos a directores de los distritos municipales de Matanzas, Villa Fundación, Sombrero, Paya, Las Barías, Carretón, Catalina y Santana
JCE advierte a MIP hijos dominicanos no pueden ser naturalizados
SANTO DOMINGO.- La Junta Central Electoral (JCE) aclaró a Interior y Policía que los hijos de nacionales nacidos en el exterior son dominicanos, por lo que no pueden ser sometidos a un proceso de naturalización, como “erróneamente” ha realizado ese ministerio.
Roberto Rosario, presidente de la JCE, advirtió en una carta al ministro José Ramón Fadul, que a los hijos de dominicanos “les corresponde la nacionalidad, no obstante haber adquirido por el lugar de nacimiento otra distinta a la de sus padres”.
Rosario remitió a Fadul una resolución del pasado 27 de abril que emitió el Pleno de la Junta que establece el procedimiento para la transcripción de las actas instrumentadas en el extranjero.
“Estos dominicanos no pueden estar sometidos a un proceso de naturalización, ni registrados como tales, lo cual erróneamente se ha venido ejecutando por parte de ese Ministerio”, enfatizó.
Explicó que “nuestro planteamiento recoge demandas de la diáspora dominicana, en el interés de hacer más fácil y asequibles las acreditaciones de sus hijos”.
“Acoger así una de las demandas más sentidas de nuestra diáspora, es que hemos tomado la decisión citada anteriormente, por lo que es nuestro interés, como órgano del Estado, contar con su ya acostumbrada colaboración al respecto”, concluye la misiva fechada el pasado 9 de octubre.
jt/am
lunes, 17 de agosto de 2015
EL AUTOR es periodista, director de ALMOMENTO.NET
PUBLICADO EN EL ALMOMENTO.NET
OPINION – Reorganizar el Estado haitiano: la única solución
Exponer públicamente las causas que han llevado a Haití a un colapso, es llover sobre mojado. Quien mejor lo ha hecho es el ex presidente de Uruguay, Julio María Sanguinetti, en un artículo que escribió para el periódico El País, de España, en el que señaló: “La triste realidad es que Haití ha vivido de desastre en desastre y no ha sido solamente el terremoto lo que lo ha devastado. Siguen siéndolo la incuria administrativa, la inestabilidad política y la corrupción”.
También es reiterativo decir que República Dominicana es víctima de presión internacional para que cargue por sí sola las consecuencias de los males que, a lo largo de su historia, han afectado a su vecino. Esto lo ha expuesto el Gobierno Dominicano en múltiples escenarios internacionales y, lamentablemente, le han hecho poco caso.
Sería también redundante analizar los pro y contra del Plan Nacional de Regularización de Extranjeros que ejecuta la República Dominicana dirigido a controlar la inmigración ilegal. Entiendo que por más que nos esforcemos en explicar los pormenores de este programa y en resaltar el derecho de los dominicanos a establecer sus propias leyes migratorias, nunca obtendremos un apoyo unánime de la comunidad internacional, la cual siempre se mantendrá recelosa.
No soy pesimista, pero considero que si bien es cierto que el Plan de Regularización es un buen instrumento que debe ser respaldado por todos los buenos dominicanos, NO ES NI SERÁ LA SOLUCIÓN AL CRECIENTE PROBLEMA DE LA INMIGRACIÓN ILEGAL. Es más bien un “calmante”, o lo que es lo mismo, una aspirina para un paciente que está aquejado de una enfermedad crónica. Es posible que se “regularicen” doscientos mil, trescientos mil o más, pero aún así otros volverán, y en seis meses o menos tendremos el mismo problema de haitianos deambulando por nuestros campos y ciudades. Esto así, porque los males económicos y sociales de Haití seguirán agravándose, y sus moradores no tendrán otra salida que emigrar hacia la República Dominicana a través de una “inexistente” frontera, o dirigirse en yola hacia islas del Caribe o a algún país americano.
Un GRAN PROBLEMA QUE NO HA SIDO TOMADO EN CUENTA por el Gobierno Dominicano ni por organismos internacionales es que en Haití la mayoría de la población NO TIENE acta de nacimiento y mucho menos cédula. Aunque Usted no lo crea, millares de haitianos, aunque están vivos, en la práctica no lo están debido a que no poseen documentos de identidad (no son “de aquí ni son de allá”). (Se me ocurre pensar que los verdaderos apátridas no están en la República Dominicana sino en el propio Haití) y esto constituye una gran violación a los derechos humanos.
Una pregunta obligada es: ¿cómo puede exigírsele al Gobierno de Michel Martelli que entregue documentos a haitianos que viven ilegalmente en la República Dominicana, cuando en Haití los propios moradores carecen de ellos?. En estas circunstancias no hay que ser un sabio para concluir en que el PLAN DE REGULARIZACIÓN, SERÁ UN ROTUNDO FRACASO EN LO QUE RESPECTA A LOS HAITIANOS.
Entiendo que como la República Dominicana es la más afectada por el problema haitiano, debería cambiar su estrategia internacional: en vez de canalizar tantos recursos para convencer a organismos y gobiernos sobre las “bondades” de su Plan de Regularización, debería concentrar su artillería en la meta de lograr que las grandes potencias, entidades y personas que ahora emiten pronunciamientos a favor de Haití, se incorporen a la titánica tarea de ayudar a que este país, por primera vez en su historia, tenga instituciones fuertes.
El primer paso en este sentido necesariamente debería ser OBLIGAR A QUE LOS HAITIANOS TENGAN UN REGISTRO CIVIL en el que estén inscritos los nacimientos, la filiación, el nombre y apellido, el nombre y apellido de las personas, los fallecimientos reales o presuntos, los matrimonios, las guardas, la patria potestad, las emancipaciones, las nacionalizaciones y los profesionales en distintas áreas. Sin este registro nunca los haitianos podrán progresar, pues ahora no pueden realizar ningún tipo de operación y mucho menos elegir debidamente a sus autoridades o ser beneficiarios de ningún programa social
Posteriormente hay que embarcarse en la tarea de REORGANIZAR EL ESTADO en toda su extensión, partiendo desde cero. Es imprescindible que Haití cuente con instituciones sólidas, pues las que existen son desorganizadas y endebles.
Mientras no haya Estado y sus instituciones estén débiles, nunca este país podrá superar los cuadros de pobreza que presenta . Y, en consecuencia, nunca podrá ser detenida la emigración ilegal hacia la República Dominicana, Bahamas, Estados Unidos, Brasil y otros países.
Ex presidente Sanguinetti hace cálida defensa de la R.Dominicana; ve Haití ha vivido “de desastre en desastre”
PUBLICADO EN ELMOMENTO.NET
SANTO DOMINGO.- El ex presidente de Uruguay, Julio María Sanguinetti, hizo una encendida defensa de la República Dominicana señalando, entre otras cosas, que este país caribeño no puede resolver por sí solo el problema de Haití, ya que no tiene “el PIB de Suecia”.
Sanguinetti, quien gobernó Uruguay en dos oportunidades (1985-1990 y 1994-2000), escribió en el periódico El País, de España, un artículo en el que indica que a nivel internacional no puede admitirse que “Haití, escudado en su pobreza, se arrogue el derecho de lanzar a miles de sus ciudadanos por encima de sus fronteras y luego exigirle a su vecino que se haga cargo”.
“La triste realidad es que Haití ha vivido de desastre en desastre y no ha sido solamente el terremoto lo que lo ha devastado. Siguen siéndolo la incuria administrativa, la inestabilidad política y la corrupción”, expresa.
Agrega que los hechos, además, desmienten que en la República Dominicana haya 200.000 personas en situación de apátridas, en riesgo de ser expulsados.
El artículo
El texto del artículo del ex presidente Sanguinetti es el siguiente:
Una isla, dos historias
Dice Juan Bosch que por su posición geográfica, el mar Caribe fue desde siempre la frontera de los imperios y que ninguno faltó a la cita a lo largo de 500 años. Solo así puede entenderse lo que ocurre en La Española, aquella isla a la que llegó Colón en su primer viaje y cuyo territorio hoy ocupan dos repúblicas independientes. La Dominicana, con 48.000 kilómetros cuadrados de territorio, y Haití, con 27.000. Ambos con población parecida, alrededor de 10 millones cada una. Su historia, sin embargo, ha sido tan distinta que unos hablan francés y otros, castellano; de un lado predomina la raza negra y, del otro, el mestizaje; hasta en la práctica religiosa media la profunda diferencia de que sobre la matriz católica de ambos en Haití se superpone el vudú, un culto mágico y animista de origen africano. Es más, Haití fue el primer Estado independiente de América Latina y dominó toda la isla, pues su inicial revolución, inspirada en la francesa, conquistó el sector español de ella.
Ambos han vivido una historia llena de terribles tragedias y fascinantes leyendas, pero mientras la República Dominicana alcanza un PIB per capita de 10.000 dólares, el Haití moderno apenas llega a 1.300. Es natural, entonces, que la tentación de la población haitiana pobre desborde la frontera y le cree, a Dominicana, un desafío de integración complejo y acuciante, que por estos días está al rojo vivo.
El tema es que el 8% de la población dominicana es extranjera, o sea, unas 800.000 personas, en números redondos, la mayoría en una situación de precariedad jurídica. En tal virtud se dictó la ley 169/14, que regularizó a 55.000 personas, hijos de padres extranjeros pero con algún documento dominicano de residencia, y a y 9.000 que no contaban con ninguna documentación. Luego de un intenso diálogo, un nuevo esfuerzo dominicano fue el Plan Nacional de Regularización, que el 17 de junio acaba de culminar su plazo de inscripción de 18 meses, durante el cual no se aplicó ninguna medida de deportación a inmigrantes irregulares. Allí quedaron regularizadas nada menos que 288.000 personas.
Pese a estos avances, se ha desatado una campaña que denuncia la existencia de 200.000 personas en situación de apátridas, en riesgo de ser expulsados. Una somera información desmiente esa realidad porque 105.000 de ellas tienen un padre o una madre dominicano, con lo que pueden alcanzar la ciudadanía dominicana. El resto son hijos de ambos padres extranjeros, pero no por ello son apátridas, ya que se supone que poseen la nacionalidad de origen. Y allí está la semilla del mal, pues —como lo ha dicho el hasta hace poco el embajador haitiano en Santo Domingo, Daniel Supplice, hoy cesado— su país, “desde hace 211 años, no ha sido capaz de entregarle a nuestros ciudadanos un acta de nacimiento que pruebe que ellos existen”.
Más allá de los números, hay una realidad humana muy dramática que nadie puede desconocer. A todos nos mueve la solidaridad con Haití, pero está claro que la República Dominicana, que no tiene el PIB de Suecia, no puede resolver esa situación en solitario. No obstante, no solo ha regularizado a la mayoría de los inmigrantes sino que hay más de 30.000 estudiantes haitianos en las escuelas dominicanas y más de 20.000 en el ámbito universitario, incluyendo la pionera Universidad Autónoma de Santo Domingo, fundada en 1538, que se disputa con la de Lima el decanato de las universidades latinoamericanas.
La triste realidad es que Haití ha vivido de desastre en desastre y no ha sido solamente el terremoto lo que lo ha devastado. Siguen siéndolo la incuria administrativa, la inestabilidad política y la corrupción. La República Dominicana también ha sufrido una fuerte emigración, producto de sus propias carencias, y soportó dictaduras tan sangrientas como la que Vargas Llosa describe en La fiesta delChivo. La diferencia está en que ha sabido superarse. Los tres Gobiernos de Leonel Fernández, hoy continuados por el de Danilo Medina, han sido ejemplares en la madurez democrática, su inclinación al diálogo constructivo y su visión progresista.
En vez de apostrofar, entonces, bien valdría que todo el esfuerzo internacional se aplicara a lograr que Haití cuidara mejor a su gente y pudiera continuarse el diálogo que permitió tantos avances. Lo que no puede admitirse es que Haití, escudado en su pobreza, se arrogue el derecho de lanzar a miles de sus ciudadanos por encima de sus fronteras y luego exigirle a su vecino que se haga cargo.
jueves, 16 de julio de 2015
El AUTOR es abogado, terapeuta familiar y de pareja. Reside en Santo Domingo.
No quiero fronteras
Que desaparezcan las fronteras, sería la mayor satisfacción que como ser humano, en mi dimensión social yo recibiría. Cuanto añoro y deseo que ese acontecimiento suceda a nivel global, que los Estados Unidos , “nuestros hermanos buenos del norte”, abra su frontera terrestre y marítima, para que los mexicanos puedan entrar y salir, pero no solo ellos, sino los que viven en el continente desde la tierra del Fuego, que abra su frontera marítima para que dominicanos, haitianos, cubanos, podamos ir a Puerto Rico o a Florida, como quien da un paseo a la isla de la que proviene y tenga la seguridad de que puede anclar su embarcación sin temor a que La Armada los intercepte y los devuelva.
Yo no quiero frontera en Inglaterra o en el espacio marítimo que cuidan, deseo fervorosamente que las restricciones que ponen para el ingreso de extranjero a su isla desaparezca, no quiero frontera entre el norte de áfrica y España no quiero fronteras en el mundo y aspiro a que la especie humana se convierta en una sola Nación, la Gran Nación Terrícola. Donde haya verdadera libertad de tránsito, donde no haya permiso o visas porque no se necesiten. ¡Pero para todo el mundo!
Quiero un mundo en donde los menos agraciados, puedan aprovechar los millones de toneladas de alimento que desperdicia “’el primer mundo” y no quiero más discriminación o categorización de clases, para que todos los seres humanaos partiendo de la utopía de la dignidad humana, empiecen a tratarse como seres iguales, desapareciendo en verdad las diferencias y los privilegios. Así Rusia pueda ser mi casa, y República Dominicana la casa de un ruso.
Yo le aseguro al mundo que la inmensa mayoría de los dominicanos estará dispuesto a que se le abra frontera también, no solo a nuestros hermanos haitianos, sino al resto de la humanidad.
Hoy en el estado actual de cosas, es muy fácil pedir a este país que abra unilateralmente y solo, que nos confinen a una miseria común, a un desorden generalizado; sin que nadie asuma responsabilidad y desde fuera “prescribir recetas, sin suministrar medicamentos”, brindar suculentos platos en revistas y televisión, ¡Ah caray, así si es bueno!
Ser bondadoso dando la cosa ajena es fácil, lo duro es serlo dando lo que me pertenece y sobre todo si lo que tengo es poco. Por ejemplo, me gustaría saber cuántos hermanos haitianos estaría en condición de recibir los solidarios Antigua y Barbuda, Barbados, Belice, Dominica, Granada, Guyana, Jamaica, Montserrat, Saint Kitts y Nevis, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas, Trinidad y Tobago (las Islas Vírgenes británicas y las Islas Turcas y Caicos , en fin todos los que conforman La Comunidad del Caribe (CARICOM) o los hermanos países componentes de la Organización de Estados Americanos, que levantan la mano para enviar sus observadores.
¿Cuántos llevarán la moción a su país de que es hora que sean verdaderamente solidarios?, Sólo aspiro a que reciban una proporción, o sea, en la Republica Dominicana tenemos hoy casi un millón, que es más o menos el 10% de la población dominicana, nos quedaríamos con gusto con 250,000 de forma legalizada ordenada, identificada. Ahora me gustaría sumar la población de ellos en conjunto y como un gesto de respaldar con acciones sus prédicas, asuman una proporción igual, e igualmente pido para los demás países amigos solidarios de Haití.
Si le quitamos a ese trabajador, pero desorganizado país, un peso de encima, y los ayudamos a ser eficientes en la acción y a la organización interna, como lo son en el lobbismo internacional, si nos enfocamos a escala global o regional a reforestarlo y convertirlo en amigo del planeta y su naturaleza, si los ayudamos a ser persona, ser humano libres, inteligentes, responsables, que tengan un rol que cumplir y lo cumplan para su beneficio y beneficio de toda la colectividad mundial.
Le aseguro que Haití no será un problema para nadie y resurgirá de sus cenizas tal ave fénix, pero mientras, no nos carguen ese peso sólo a este país, esa es demasiado carga, No olviden que nuestra embarcación está a flote, pero es frágil y sólo la gracia de Dios nos ha mantenido sobre las aguas, pero “lo que en mucho hasta Dios lo ve” y si nos ponen esa carga, no salvaran a Haití, ¡nos hundirán juntos!
jueves, 9 de julio de 2015
Directivos de la organización no gubernamental Quisqueya Foundation
BOSTON: Dominicanos califican de “un irrespeto” llamado a boicot de Alcalde
BOSTON, Massachusetts.- La organización no gubernamental Quisqueya Foundation calificó de “un irrespeto” a la comunidad dominicana el llamado del alcalde de Boston, Martín J. Walsh, a boicotear el turismo de la República Dominicana, en protesta por las supuestas deportaciones de haitianos que residen de forma ilegal en ese país caribeño.
La entidad recordó al Alcalde que en Massachusetts residen más de 283,568 dominicanos que se sintieron “irrespatados” con sus declaraciones sobre una realidad que él desconoce.
“Aseguramos a los bostonianos que en la República Dominicana no se han producido deportaciones masivas de haitianos, como alegaron el alcalde Martín J. Walsh y la senadora estatal de origen haitiano, Linda Dorcena, para justificar su llamado”, afirmaron en un comunicado Frank Valenzuela, Héctor Frías, Luis Espinosa Montilla y Gabriel Valerio, directivos de Quisqueya Foundation.
Destacaron que “los dominicanos en Boston somos inmigrantes, y nuestras familias en República Dominicana trabajan junto a los hermanos haitianos en la industria turística, por lo que nos duelen los daños que las declaraciones de estos funcionarios pudieran provocar”.
“Es cuestionable que, como una figura pública, Martín J. Walsh no investigara con el embajador de su país en República Dominicana la situación real de los haitianos que residen en nuestra nación en condición migratoria irregular antes de emitir afirmaciones desafortunadas”, afirma la entidad.
En ese sentido, recordó al Alcalde que el embajador estadounidense en República Dominicana, James Brewster, ha asegurado que “en la prensa internacional se han publicado informaciones que no han sido justas para el país”.
Valenzuela, presidente de Quisqueya Foundation, explicó que “lo que ha hecho el gobierno con la implementación del Plan Nacional de Regularización es abrir una vía para que los extranjeros que residen de forma irregular en República Dominicana legalicen su estatus”.
Frías, de su lado, destacó que “la buena nueva es que casi 300 mil haitianos han participado de ese proceso, lo que derrumba los alegatos de apátridas y las denuncias de deportaciones”.
Por su parte, el profesor Valerio lamentó que “un alcalde que recibió todo el apoyo de los dominicanos cuando se postuló, hoy nos pague de esa manera por hacerle el juego a sectores a quienes lo les ha importado nunca la suerte de los haitianos”.
Carta pública al secretario general de la OEA
EL AUTOR es médico y escritor. Reside en Santo Domingo
Señor Luis Almagro Lemes
Secretario General de la OEA
Algunas veces el hábito de jugar con las palabras, como los demás escritores, nos conduce a callejones sin salidas.
Así me sucedió leyendo las declaraciones suyas recriminando al gobierno dominicano el ejercer su derecho de controlar los inmigrantes a su territorio.
Sentí una mirada de ave carroñera satisfecha.
Su boca calló mientras se aplicaba el Plan de Regularización pensando feliz usted y sus jefes ocultos nos encestaron un canasto de tres y hasta pueden regodearse del logro.
Para los dominicanos simplemente hicimos algo correcto, sacamos casi trescientos mil fantasmas de las sombras y le hicimos nacer en el marco de las leyes y del derecho internacional.
¡Ya sé que no valoran ni les importa!
Su plan no es ese.
Descaradamente regresan a los mismos argumentos tras los meses de silencio
¡Qué vergüenza!
En usted no intuyo a un pusilánime sumiso, por eso le hago pública una propuesta útil para el gobierno haitiano desesperado por salir de los pobladores de su porción de la Hispaniola a cualquier costa.
La propuesta es la siguiente: que su tristemente célebre organismo se cubra de gloria por primera vez diligenciando con los bien intencionados miembros preocupados por el futuro haitiano que reciban una cuota de las personas habitantes de Haití similar a la regularizada como residentes en nuestro país, de manera que al menos la mitad de sus pobladores encuentren un mejor destino gracias a la solidaridad de los miembros del Organismo Regional por usted presidido.
La mitad restante luchará con el apoyo internacional y con la única solidaridad constante que ha tenido y es la del pueblo dominicano, para crear un estado viable a partir del actual estado fallido, donde quizás un día, un día deseen venir sus nietos a vacacionar.
Si logra tan humanitario gesto entrará al círculo de los grandes de la Historia Universal: los Gandhi, los Bolívar, los Luther King.
La tarea vale la pena para usted en lo personal y para el pueblo haitiano.
La Historia designa a veces a ciegas los protagonistas de la humanidad. Mi intuición de poeta adivina usted puede ser uno.
Tenga la energía de ser el primer gran hombre de América en el siglo XXI.
Le hago saber que en los 15 años ya transcurridos no hay ninguno.
Trabajaría sin competencias
¡Animo ¡
Seguramente el Papa Francisco le prestará sus hombros.
Dirige la OEA en una etapa estelar.
La decisión de Obama restableciendo relaciones diplomáticas con Cuba pone fin a la guerra fría en América.
Dios o el azar le regalan la oportunidad de poner fin a la pobreza extrema de millones de seres humanos haitianos.
Ruego porque tenga valor, puede contar conmigo y sé lo secundarán mucho mas.
martes, 7 de julio de 2015
Por: Julio Martinez
Propagar este tipo de publicidad engañosa, y al
mismo tiempo llamarse dominicano es lo mal desleal que yo he podido ver,
quienes esto grabaron, lo que buscan es desprestigiar a la RD, estoy seguro que
estas personas no solo no van hacer despertada, sino que ya deber estar entre
las más 55,000 personas cuya condición de irregularidad ya ha sido aclarada,
explico, más de alrededor de 55,000 personas habían sido declarada de manera
irregular debido a la infraestructura o mejor dicho al desorden que existía en
el país, estés sistema coloco en un limbo legal a esas personas que aun
teniendo una documentación, su documentación era ilegitima, porque no tenía
base de sustentación legal, documentación o estatus de sus progenitores que
abalaran dicho registro, lo que viene a ser esta ley es a resolver este dilema.
La república dominicana es uno de los cientos de país que no tiene el jus Solís
como forma de ciudadanía automática, como tampoco lo tiene Inglaterra o España
para citar dos de las más importantes. Como el desorden y la corrupción en la
republica dominicana era tan grandes, esas personas que nacieron en la
republica dominicana de padres ilegales extranjeros se les habías expedidos esa
documentación de forma irregular, muchos de esos padres todavía hasta esta
fecha no se han legalizado lo que están vivos, y los que están muertos nunca lo
hicieron; ambos vivos y muertos casi en su totalidad no tiene un documentos que
puede confirmar su procedencia, aunque asumamos que proceden de Haití. Muchas
personas argumentan que ellos no son responsable, sino sus padres, pero tampoco
son responsable los soñadores en los estados unidos y los estados unidos se rehúsa
hacerlos, residente y se resiste hacerlos ciudadanos. Otro argumento es que
ellos no conocen otros países ni hablan otra lengua, ni tampoco los soñadores.
Hago esta comparación para ilustrar las comparaciones. Como bien señalaba anteriormente,
estas documentaciones no hacían a estos descendientes de haitianos y de otras
nacionalidades’ porque esto no es solo para los haitianos como se ha querido
vender la idea sino para todos los residentes ilegales que han procreado hijos
en RD como en los otros países que tiene este sistema. En esto momentos esas
personas que mal informadas o mal intencionadas proliferan que la RD está
deportando ciudadanos de origen haitianos nacidos en la republica dominicana yo
los invitos a que se documenten. Como bien decía estos 55,000 se le regularizo
su situación migratoria a través de la naturalización adquiriendo el 99.9% de
los derechos de cualquier dominicanos, siendo el único derecho excluido el de ser
presidente de la república; (como lo puedo ser yo en estados unidos por ser
naturalizado) esto así porque las leyes, repito no otorga la nacionalidad automática
como 100 y más de otras naciones. Hubo una gran cantidad de inmigrantes haitianos
no nacidos en la republica dominicanas que no pudieron regularizar su situación
porque no tenía papeles de procedencias y su país no se lo proveyó porque no
quiso o porque no cuenta con sistema efectivo para documentar a sus nacionales,
como es entendible a menos que usted se quiera hacer el loco, la RD ni ningún país
del mundo puede otorgar documentación a ciudadanos que ni ellos mismos pueden
probar sus estatus (en USA tu tiene hasta que traducirlo). Este es un plan
humanitario, explico, todos esos ciudadanos ilegales que eran explotados por su
ilegalidad hoy tienen derechos adquiridos y reconocidos por la RD; y lo que no
se legalizaron, tienen la oportunidad de adquirirlo por los medios establecidos
por la Ley. Por más grande que sea su romanticismo, la RD, no puede hacerse
cargo de la desgracia de Haití; la RD es un país pequeño al que se le está
atacando con todos para que asuma la responsabilidad de esos que los atacan y
que quieren doblegar ala RD para tapar su falta. Miren los que nos atacan;
Bahamas deporta y trata de manera salvaje a los haitianos, no los quiere en su
territorio al igual que todas las islitas del Caricom. Canadá responsable
directa; está deportando 3,000 haitiano que acogió después del terremoto,
estados unidos los intercepta en alta mar aun con los efectos de terremotos y
los devuelve a su país sin el debido proceso, cosa que le exige a la RD que
haga, sin embargo acoge a los cubanos con la política de pies secos y pies
mojados. Puedo seguir escribiendo, pero no los quiero aburrir, solo quiero
decirte que mira Italia y Francia cerrando sus fronteras para que los miles de inmigrantes
del África no aniquilen su economía y son países más ricos que RD. Señores no
sigamos de tonto útil queriendo privar ser más papita que el papa, pues después
que pase esto sentirán un sabor amargo de saber que nosotros nunca les importamos
y que los usaron con interese ocultos y mezquinos para hacerle daño a nuestro
propio país y luego será tarde para tratar de reparar el daño que le infringiremos
a nuestra patria querida.
lunes, 6 de julio de 2015
OPINION: Los haitianos nos entierran sin piedad la puñalada trapera
- La destrucción de la unidad demográfica del Estado
Suetonio, el autor de Los doce Césares, dijo que Julio César pronunció la famosa frase alea jacta est ( ¡la suerte está echada!) cuando hallándose en la avanzadilla de su ejército cruzó el Rubicón para hacerle la guerra a Pompeyo. Ese día del año 49 a. C. , Julio César tomó el riesgo inmenso de transgredir la Ley y sentía, entonces, las aprensiones del jugador que sabe que, con un simple gesto, puede perderlo todo.
Al igual que Julio César, el Gobierno tomó una decisión extremadamente arriesgada. Decidió quebrantar la Constitución; declararle la guerra a la Sentencia 168/13; buscar la aprobación de sus enemigos jurados; terminó secundando todos los chantajes empleados por los partidarios de traspasarle los problemas haitianos al país; empleó brutalmente toda su artillería contra el Tribunal Constitucional.
- El primer cañonazo fue el Decreto 327/13 que prohíbe por casi dos años las deportaciones de todos los que se inscriban (art.37) ; en el artículo 35 del mencionado decreto el Estado se compromete a darle permiso de residencia a todo enfermo crónico hasta tanto concluya su tratamiento médico, bajo el argumento que se trata de personas vulnerables ¿No traerá consigo esta medida un efecto llamada? Nos hemos convertido en importadores de enfermos del país con más enfermedades del continente. Los resultados catastróficos se hallan a la vista. Miles de parturientas y miles de enfermos de SIDA, cólera, hepatitis, filariosis, malaria– devoran, copiosamente, el presupuesto de los hospitales del país. Los dominicanos que no tienen un Estado ni ONG ni Iglesias ni políticos que defiendan sus derechos son excluidos de esos servicios.
- El segundo cañonazo fue la Ley 169/14 que cambiaba el régimen de extranjería y el régimen de nacionalidad.
- Porque le atribuía, por vez primera, la nacionalidad dominicana a descendientes de extranjeros no residentes.
- Porque anulaba las condiciones que la Constitución exige a los descendientes de extranjeros para acceder a la nacionalidad por haber nacido en el territorio nacional, que fueron ratificadas por la Sentencia TC 168/13.
Esa operación se hallaba expresamente prohibida por la Constitución, como se echa de ver en el subrayado del artículo 272 de la Constitución.
Artículo 272.- Referendo aprobatorio. Cuando la reforma verse sobre derechos, garantías fundamentales y deberes, el ordenamiento territorial y municipal, el régimen de nacionalidad, ciudadanía y extranjería, el régimen de la moneda, y sobre los procedimientos de reforma instituidos en esta Constitución, requerirá de la ratificación de la mayoría de los ciudadanos y ciudadanas con derecho electoral, en referendo aprobatorio convocado al efecto por la Junta Central Electoral, una vez votada y aprobada por la Asamblea Nacional Revisora. (Constitución: 2010)
A la luz de esta comparación la Ley 169-14 es, pues, inconstitucional. Porque para poder promulgarla había que consultar al pueblo dominicano. Los derechos que la Constitución le acuerda al pueblo fueron pisoteados brutalmente.
- El tercer cañonazo fue el decreto 250/14
Al igual que en la época del General Pedro Santana el arrojo y la determinación de los que mandan sólo se aplican contra los dominicanos; con el poder extranjero suelen ser obsequiosos y obedientes; permiten que ultrajen la imagen del país. La política exterior de los Estados interventores se realiza a través de las ONG. Los peones del intervencionismo internacional han sido incorporados a los mecanismos de decisión y tutelan las disposiciones adoptadas por el Estado.
Fue así como quedó destruido el principio cardinal de la Sentencia, 168/13 que establecía que los hijos de extranjeros no residentes (en tránsito o francamente ilegales) no pueden beneficiarse de la adquisición de la nacionalidad dominicana por jus solis. Disposición que se halla establecida en el 90% de las legislaciones del mundo. La sentencia no deja a ningún extranjero irregular en circunstancia de apatridia. Porque los hijos de haitianos nazcan en Haití o en la Conchinchina son, primariamente, haitianos. El modelo de la Sentencia fue la señora Julienne Deguis Pierre, hija de extranjeros no residentes en el país, como los miles de haitianos que cruzan la frontera, y nacen en nuestros hospitales.
La demolición se llevo a cabo en dos fases.
- La desintegración de la Sentencia 168/13
Para destruir la Sentencia del Tribunal Constitucional, el Gobierno manipuló al Poder Legislativo e impuso, sin discusiones, y aplicando el rodillo de su mayoría constitucional la Ley 169/14. Mediante este dispositivo se plantea en el artículo 2, la restitución de la nacionalidad dominicana a los hijos de extranjeros no residentes ·
“en virtud de esta ley, la Junta Central Electoral los acreditará como nacionales dominicanos “.
La Sentencia 168/13 planteaba rotundamente lo contrario. Inmediatamente se creó el Comité de los Desnacionalizados capitaneados por Juan Bolívar Díaz para llevar a cabo la lucha sin cuartel contra la Sentencia en el país y en el extranjero. Comenzó a seguidas una campaña contra los jueces. Se trató incluso de transferirle las competencias de los tribunales internos del país a una corte extranjera, la Corte Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH). Al cabo de un año, el vocero de los que combatieron la Sentencia TC 168/13 celebra su victoria contra el país y en contra de las disposiciones del Tribunal Constitucional. He aquí el trofeo que ahora exhibe:
“En mayo del año pasado la Ley 169-14 dispuso restituir la nacionalidad a quienes fueron privados de ella por la sentencia 168/13, pero costó 13 meses implementarla.(…) la JCE dispuso que las 165 oficialías del Estado Civil validen las actas de nacimiento de 55 mil personas a quienes se les tenían suspendidas, publicando los listados el viernes 26. También se ordenó restituir las cédulas de identidad, con sus mismos números, a quienes se les había cancelado. Eso a su vez permitirá a esa población declarar a sus hijos como dominicanos, lo que ya hizo con sus cuatro hijos Juliana Deguís, la domínico-haitiana por la que el Tribunal Constitucional dictó su sentencia 168/13.” (Juan Bolívar Díaz: “Regularización…” HOY, 28/6/15)
El segundo grupo corresponde aquellos que proclaman haber nacido en el país pero que no tienen pruebas materiales que atestigüen de esa condición. A esos se les propone una regularización, y una naturalización al cabo de dos años. En esos grupos se calcula que hay unas 8000 personas.
La proporción de todas esas personas y sus descendientes, a los que se les están ya expidiendo las cédulas de identidad, podría superar sobradamente los 300.000 nuevos votantes y decidir las próximas elecciones. Al traspasarle los derechos de la nacionalidad a otra población, que lleva otras miras, se ha roto la unidad demográfica del voto; se ha fracturado la capacidad de autodeterminación del pueblo dominicano, que ha quedado sometida a las decisiones que, en algún momento tomen esas poblaciones. Al examinar la lista publicada por la Junta Central Electoral de los nuevos dominicanos, pueden notarse algunas extravagancias :
- Hay cientos de personas sin ningún apellido;
- Hay muchos con apellidos dominicanos, sin que estén emparentados con ninguna de las ramas provinciales; puede tratarse de auténticas suplantaciones de nombres. En algunos casos, nos encontramos con apellidos alemanes; observé que unos de los inscritos tienen el nombre y los apellidos de un amigo español: Francisco Javier Prida Busto; algunos nombres fueron extraídos, parecer, del cementerio o de una mera suplantación, ¿Cómo es posible que una persona de Neyba o de Barahona se apellide Mateo o Féliz y no corresponde al entronque nacional.
- Los apellidos Pie, Yan, se repiten demasiado y no corresponden a una misma familia.
En resumidas cuentas, nada garantiza que no se hayan producido suplantaciones de nombres, falsificaciones de identidades, fraudes y chapucerías. Todo eso huele a chamusquina.
- La destrucción de los resultados históricos de 1844
Por último, se hallan todos aquellos que fueron inscritos sin ninguna condición. De las 288.466 personas que fueron finalmente registradas, sin respetar mínimamente los requerimientos establecidos en la Ley, sólo 4.303 lograron completar los expedientes. El 99% fue inscrito irregularmente. A estos supuestamente se le dará un plazo de uno o dos años para que completen los expedientes, y contarán para ello con un visado especial. Hay que suponer que a los 4. 303 se les otorgará el status migratorio regular, y que sus descendientes reclamarán amparados en la 169/14 la nacionalidad dominicana.
¿Qué se hará con los 284.000 que han sido incluidos en el plan de regularización sin haber cumplido ni siquiera con los requisitos mínimos exigidos en la Ley? De esos algunos presentaron un pasaporte (86.953); otros, mostraron un acta de nacimiento haitiana (78.425); otros, una cédula (56.695) y otros, (25.000) no presentaron absolutamente nada. Ninguno pudo presentar documentación que demuestre su radicación en la República Dominicana: ni recibo de pago de servicios, ni pago del alquiler de vivienda ni testigos de la vecindad ni otras vinculaciones. Una proporción considerable sencillamente, se proveyó de un pasaporte, cruzo la frontera, se colocó en la fila y se inscribió en el plan de regularización. No creo que haya un Estado en el mundo que manifieste mayor desprecio por su propia Constitución y sus propias leyes.
Si a los haitianos que se hallan en el país se les hubiera aplicado, aun cuando sea por reciprocidad jurídica, las mismas exigencias que ellos les hacen a los extranjeros que desean establecerse en Haití, la cantidad de inscritos fuese irrisoria. ¿Por qué si esas leyes son tan buenas, cuando ellos las aplican en su país, deberían ser malas, cuando se les aplican a ellos, fuera de su país?
Cuenta bancaria de (5000 gourdes),
Carta del empleador,
Pasaporte visado,
Certificado de salud,
Certificado de no delincuencia
Y la carta de solicitud ante el Ministerio de lo Interior
El Plan de Regularización no ha sido concebido para controlar la inmigración extranjera que ha desbordado los linderos, sino para permitir la colonización de la República Dominicana. En el propio decreto 327/13 se le propone al inmigrante que ha alcanzado la legalidad, que se haga dominicano, cuando resulta completamente innecesario, porque tendrían permiso de residencia en el país.
Ahora vamos a la pregunta esencial ¿Puede decirse, que tras este inmenso sacrificio que llevó al grupo que, realmente, gobierna a quebrantar la Constitución y a entregarle la nacionalidad dominicana a 55.000 extranjeros y a todos sus descendientes , las autoridades han dado solución a un problema de gran envergadura? ¿Pueden jactarse los que metido al país en esta trampa mortal de que, de ahora en lo adelante, empezará una era de paz, cooperación buenas relaciones entre los dos países? Desde luego que no.
Fue esa la creencia ingenua la que inspiró a las concibieron la destrucción de la Sentencia 168/13. Se dedicaron a desacreditar a todos los que, impregnado de los ideales de Juan Pablo Duarte, se oponían a traspasarles la nacionalidad dominicana a los descendientes de extranjeros no residentes en el país. Sus cuadrillas de asesinos de reputaciones nos bombardearon con una salva de insultos nauseabundos. Ahora resulta que los haitianos quieren más. Ya tienen el control de las elecciones y de los líderes de los partidos. Porque se hallarán representados en el padrón electoral. Pero para ellos, nada de eso resulta suficiente. Porque en su proceso de expansión lo que buscan es el espacio vital. De los traidores nada se puede esperar. Sus resentimiento no tiene límites. A ellos, además, del dinero que la manipulación extranjera pone en sus manos, los mueve el ansia de destrucción. Pero, ¿ puede un verdadero dominicano pensar que el país deba entregarle definitivamente todos los empleos de la agricultura, de la construcción, de los trabajos informarles a esta marejada de extranjero ilegales, que una vez han entrado en nuestra casa, obligan al Gobierno a negociar el ejercicio de la soberanía? Lo único que queda claro en este intríngulis es que el que no defiende su patria, la pierde. Para contener una campaña que se ha apoyado, en la falta de patriotismo y en los argumentos de los peones del intervencionismo internacional, decidieron claudicar. Darle la espalda a la Constitución y a las leyes. Ya se sabe que el gallo no pelea. ¿Qué otro paso debe dar el país para obtener una tregua del Gobierno haitiano, que, en todas estas claudicaciones está hallando la forma definitiva de resolver su problema a expensas de la República Dominicana?
¿Tiene sentido que el país regularice como residentes a personas que no hacen ninguna labor en el país, que se dedican a la mendicidad, al trabajo informal, a la delincuencia, que se instalan en los hospitales o en albergues infantiles e impiden que un dominicano pueda utilizar esos servicios?
En la OEA, el Canciller Navarro, pudo percatarse de viva voz que los haitianos, aun cuando en los cocteles nos hacen la carantoña y montan su teatro, cuando están ante los grandes escenarios nos entierran sin piedad la puñalada trapera. Fue ante todo el consistorio de la OEA que el embajador de Haití, Bochi Edmond, nos acusó de apartheid y trató, con una intervención plagada de mentiras, de manipular el auditorio internacional en contra de nuestro país. Para los haitianos la debilidad diplomática del país se interpreta como la ocasión dorada de desmontar definitivamente la frontera jurídica dominicana.
Ante el mundo, el Gobierno haitiano comienza a negarle la nacionalidad a su propia población. Con esta medida, el Gobierno de Martelly ejecuta el mayor genocidio civil en la historia del Caribe, el de privar a todos los hijos de haitianos de la nacionalidad de sus padres; romper brutalmente el derecho de filiación; el peso irreversible de los vínculos consanguíneos y de los enlaces familiares, para traspasarlo a la República Dominicana como un hato de reses.
Nunca antes habíamos llegado a una etapa de mayor rebajamiento moral, a pactos diabólicos, hechos en la penumbra de los despachos, al traspaso irresponsable de la soberanía a otras poblaciones, al abandono, a un ejercicio del mando sin patriotismo y sin grandeza
Al llegar a este punto, pienso en la felicidad de los muertos. La de los grandes dominicanos que combatieron por la Independencia del país, y no han tenido como nosotros que presenciar el triste espectáculo de la decadencia de toda nuestra vida y la destrucción de la cohesión nacional.
domingo, 5 de julio de 2015
EL AUTOR es periodista. Reside en Santo Domingo.
OPINION: Mentiras contra RD
Mentir contra la República Dominicana, como lo ha hecho con despliegue de descaro el secretario general de la Organización de Estados Americanos (0EA), Luis Almagro, es oficio de moda en una comunidad internacional que pretende que un país pobre cargue solito con todo el peso de otro más pobre.
Desde mediados del siglo anterior hay en Naciones Unidas una conclusión fatal sobre el futuro de Haití: su salvación es la migración masiva de sus nacionales, y aunque en el informe de los expertos se habla de que el destino deberían ser otros países con menos población y mayor extensión territorial, en la práctica el único que encontraron abierto fue el de RD, que cuenta apenas 48,311 kilómetros cuadrados y una densidad poblacional 206,58 habitantes por kilómetro cuadrado.
Almagro llama a los países a aprovechar los aportes de la inmigración y no se entiende cómo es que no busca tales beneficios para su país que es el Uruguay, que tiene 176, 215 kilómetros cuadrados en los que podrían caber cuatro República Dominicana, que ronda los diez millones de habitantes mientras que la referida nación sudamericana tiene apenas 3.2 millones.
¿Cuántos miles haitianos puede recibir Uruguay para que comparta con nosotros los beneficios de la inmigración?
El se inventó que Haití estaba recibiendo un gran flujo de nacionales haitianos deportados desde la RD y que el panorama se deterioraba cada vez más, con razón dirige una entidad que cada vez tiene mayor desprestigio y menor influencia.
De su lado, Bocchit Edmond, representante permanente de Haití ante la OEA descubrió que las deportaciones podrían generar una crisis humanitaria, en un país que lleva más de doscientos años padeciéndola
Crisis humanitaria podría generarla en la región la desestabilización de la República Dominicana, que si queda condenada a la importación permanente de pobreza, se convertirá en otro Estado inviable.
La crisis humanitaria en Haití se debe al hecho que así como debe figurar entre los países más pobres del mundo, debe estar entre los más desiguales, un grupito con una capacidad de compra muy superior al de las elites latinoamericanas, mientras la inmensa mayoría resuelve sus necesidades fisiológicas en las vías públicas.
En esa misma onda se inscribe la payasada de José Miguel Vivanco, el director para las Américas de Human Rights Watch, que hizo una rueda de prensa para presentar invenciones absurdas, que un país que ha reconocido la condición de dominicanos a todos los que estaban asentados de forma irregular en su registro civil, lo que ha hecho es desnacionalizar, que la nación que ha dado oportunidad gratuita de alcanzar un estatus legal a casi 300 mil haitianos, está violando derechos humanos, o cualquier otra ligereza.
Nos es la primera vez que un gobierno tiene que encarar sus fabulaciones, el presidente colombiano Alvaro Uribe se vio precisado a decir “quiero recordarle al señor Vivanco que no es nuestro profesor de derechos humanos y que no lo recibimos como tal. Que aquí le perdimos el respeto hace mucho rato”.
Preparados habrá que estar para el falso informe que saldrá de una visita de la comisión de la OEA, porque no se envía con la intención de observar la realidad, sino como instrumento de presión y de chantaje contra el país.
Desde todos los países se deporta pero a nadie ha pedido observar ese protocolo, porque es un tema de seguridad nacional, si el país que lo ejerce no se llama República Dominicana.
martes, 30 de junio de 2015
Por: Julio Martinez
Abogado, Comunicador
y Empresario Privado Residente en el Estado de la Florida.
PORQUE NO HAY BLANCOS Y OTRAS NACIONALIDADES EN
LA FILAS DEL PLAN DE REGULACION DE INMIGRANTES
Muchas personas han querido satanizar este gran
plan que con mucha responsabilidad política, económica e histórica ha llevado
acabo el presidente Medina en beneficio de ambas naciones y en procura de la
mejoría de ambos grupos de nacionales.
Este plan no solo era necesario, sino
obligatorio llevarlo a cabo, muchas personas que han querido denotar este
necesario plan, han obviado las bondades del mismo, y se han ocupado solamente
de desacreditarlo de forma ignorante, pues cuando usted quiere elevar dudas
sobre algo tiene que documentarse de la realidad del tema; ponerlo en tela de
juicio simple y llanamente, porque usted quiere vender una idea equivocada,
hace que sus argumentos no verdaderos se caigan por su propio peso, o por lo
menos no sean creíble después de los primeros análisis.
Los más beneficiados de este plan son los
haitianos, pues a partir de su legalización, tendrán un reconocimiento (status)
jurídico que le da la ley, vendrán a ser reconocido como miembro de una
sociedad con casi todos los derechos de los nacidos en territorio dominicanos
(exceptuando el de ser presidente), podrán recibir servicios médicos, salarios
competitivos e igualitarios a los de los dominicanos, podrán exigirles a su
empleadores resarcirles ese derecho y no trabajar por centavos por su
ilegalidad, evitando así; que los patrones se aprovechen de su condición de
ilegal, podrán de manera legal reclamar sus familiares en fin; tener mejores
condiciones de vida. Si esto es hacerles danos, entonces yo no sé qué es hacer
bien.
Algunos responsables de la suerte del pueblo
haitianos quieren que la republica dominicana adopte Haití para ellos eximirse
de sus responsabilidades, esto es intolerable e inaceptables. Los Dominicanos
hemos hecho este plan pensando precisamente en los haitianos y también en el
futuro de todos como conjuntos, pues esos que hoy se nacionalizar pasan hacer
dominicanos de plenos derechos, deberes, y también se beneficiaran de esta
política correcta del plan; los dominicanos estamos haciendo esto bien; quienes
si lo están haciendo mal, son los hipócritas de las Bahamas, de Canadá y Los
Estados unidos entre otros que a diario deportan haitianos y no lo quieren en
sus territorios, como Bahamas que los enjaulas y los deporta sin el debido
procesos entre otras islas del caricom.
En los casi 409 años de historia entre los dos
pueblos nada ni nadie, había tomado una medida de esta magnitud con la probada
seriedad de reparar la historia y dignificar ambas naciones. Antes de seguir
desarrollando este tema debo aclarar lo de los 409 años porque algunos lectores
pensaran que nos equivocamos; que solo son 171 y no es así, Haití fue creado a
partir de las devastaciones de Antonio de Osorio 1605-1606 cuando ordeno dejar
despoblada la parte occidental de la isla, cosa esta que fue aprovechado por
los habitantes de la Isla tortuga en su mayoría esclavo escapados de la isla
Guayana francesa e inglesas y del territorio americanos, esto se movieron a
esta área cuando fueron atacados por las tres potencias de la épocas Francia,
España e Inglaterra a quienes les asaltaban sus embarcaciones. Aclarado este
tema seguimos en nuestro desarrollo.
Ningún presidente u organización les intereso
enfrentarlo, ni resolverlo; por los intereses económico que este gran problema
representaba para la republica dominicana en lo político, económico y sobre
todo en lo social. De estos tres puntos uno de ellos era el meno importante
para la clase política y de poder empresarial del país; pues ambas se
beneficiaban de este cao, por lo que en vez de resolverlo la motivaban y la
desarrollaban, haciendo valer sus influencia en los gobiernos para contractar
mano de obras baratas para sus emporios, haciéndose más ricos a expensas de las
arcas nacionales y proyectando más miseria en la nación. No voy a contar los
presidentes y jefes de gobiernos que ignoraron esta bomba de tiempo que le ha
explotado al presidente Medina, y que
con valentía y responsabilidad está solucionando, solo nos queda rezar para que
los sucesivos gobiernos que le sucedan no
la postren en el olvido y que este esfuerzo sea en vano.
¿Porque no hay blancos y otras nacionalidades
en la filas?: debemos partir de que este plan es gratuitos como ningunos en las
historias de la humanidad o como pocos para no pescar de ignorante, pues
buscamos en google, a ver si algún otro país había desarrollado un plan de
inmigración gratuito como este; y google no fue generoso con nosotros, lo que
quiérase o no esta gratuidad se hizo pensando en las limitaciones económica de
los haitianos, y no en otra nacionalidades, ninguna otra nacionalidad se arriesgaría
a involucrarse en ese tumulto e ir a las filas, pues bien, pero se sabias que
no iba hacer así. Segundo que no se quería enviar una señal de que la RD quería
hacer fortuna con la desgracia de los inmigrantes principalmente de los
haitianos o ponerle obstáculos más allá de sus posibilidades o para anivelar su
presupuesto como ha pasado en otros países, especialmente en los estados
unidos.
Los planeadores de este proyecto, que no fue
producto de un arranque de odio y discriminación como muchos quieren hacer
pensar, sino de una propuesta de estado, plasmada en un programa (publico) de
gobierno, que el presidente prometió, y está haciendo cumplir sus promesas en
un gran porcentaje del total de lo propuesto, no fue sorpresa, lo que es
sorpresa es que un presidente este cumpliendo lo que prometió. Quizás esto
cambie nuestra forma de pensamiento sobre los programas de gobiernos en el
futuro, pues nadie les hacía caso, porque no se cumplían; Danilo está haciendo
lo que nunca se había hecho, cumplir sus promesas.
Después de casi 18 meses de empezado el
programa de regulación ¿alguien se ha preguntados si ya otras nacionalidades
habían completado ese proceso o si eran parte de los procesos migratorios? O
¿alguien se ha preguntado si esos nacionales siguen haciendo ese proceso
después de terminado el PLAN GRATIUTO DE REGULACION? no verdad?
Los enemigos de este plan están criticando y
vendiendo la idea de que inmigración cerró sus puertas a los programas de
legalización e inmigración después de terminado “EL PLAN GRATUITO” de regularización. Esto no es así los
haitianos se pueden seguir legalizando, solo que ahora no es
"GRATUITO"
Permítame, este pequeño atrevimiento; los de
otras nacionalidades no tienen las limitaciones y carencias de la comunidad
haitiana, ni la necesidad de ir a recibir maltrato en esas filas, maltrato
estos producidos por los mismos haitianos por sus propios comportamientos
atropellante, que practican contra sus mismos conciudadanos y no precisamente por
las autoridades dominicanas; sino por ellos mismo.
Otra cosas; esas otras nacionalidades, en su
gran mayoría por no decir en su totalidad vienen de países organizados, que
tienen estructura e instituciones para proveer a sus nacionales con las
documentación necesaria, la asistencias necesarias de sus embajadas, consulados
y sobre todos con poder económico para no esperar que este (país) dominicano
(podre) les provea servicios gratuitos. Cabe aclarar que estos nacionales
extranjeros de otras nacionalidades entran al país con sus documentaciones y
con algún estatus legal.
He aquí la razón por lo que los blancos y otras
nacionalidades no estaban en las filas, pues muchos de ellos fueron antes y
siguen yendo después a regularizarse, pues la dirección de inmigración y las
leyes dominicanas no se han cerrado o descontinuado después de haber finalizado
el plan “GRATUITO DE REGULACION.
lunes, 29 de junio de 2015
Lo que nunca se hizo
Publicado en el periodico almomento.net 06/28/2015
La histórica sentencia 168-13 del Tribunal Constitucional, que ha marcado un antes y un después en el tema migratorio en República Dominicana, fue recibida con más aprensiones que entusiasmo por parte de algunas colaboradores del presidente Danilo Medina que creían que con la decisión se trataba de entrampar al mandatario.
El tema era muy polémico y era previsible que el país iba a ser objeto de intentos de acorralamiento en el plano internacional, pero haciendo abstracción del cumplimiento al 4% para la educación preuniversitaria y la forma como se han asignado las construcciones escolares, no creo que haya otro tema que proyecte mejor el concepto de un presidente que ha venido a impulsar transformaciones.
Que en esa misma dimensión está el tema de la eliminación del analfabetismo, y que por ahí también se enfoca la construcción de dos plantas de generación eléctrica a carbón para disponer de un parque que coloque al Estado en mejores condiciones de renegociar todos los contratos de generación energética.
Lo acepto, pero la 168-13 ha sido un instrumento eficaz para hacer cumplir enunciados del plan de gobierno que sin ella habrían quedado como letra muerta.
Ramón Tejada Holguín recuerda y tiene razón que Danilo Medina ha sido el presidente más preocupado por hacer cumplir sus compromisos y que en su propuesta gubernamental en el plano migratorio se propuso:
“A-Reglamentar y ordenar el proceso migratorio en el exterior conforme a la Ley de Migración y su Reglamento, en estrecha coordinación con el Ministerio de Interior y Policía y la Dirección General de Migración”.
Se contemplaba crear los mecanismos necesarios para aplicar la referida ley, y se asumía el compromiso de hacerlo conforme a las mejores prácticas en el respeto de la dignidad humana, pero lo propio se planteaba en otros propuestas de gobierno y no se cumplía, y un presidente de un país con recursos muy limitados tiene más prioridades que tiempo y recursos para afrontarlas.
Una sentencia oponible a todos los poderes públicos establecía plazos específicos no fuera de nuevo a repetirse la dilación entre la promulgación de la Ley de Migración y la aprobación del reglamento.
El presidente Danilo Medina procuró salidas humanitarias, tuvo que manejarse con mucho equilibrio, pero también con firmeza frente a la comunidad internacional, que en una de sus instancias más importantes, que es la Organización de las Naciones Unidas, desde mediado del siglo pasado había pautado, por recomendaciones su consejo de expertos, que la única salida viable para el pueblo haitiano era el impulso de la emigración masiva de sus pobladores.
Pero en la región del Caribe y el resto de América Latina, todos los pueblos adoran a los haitianos, pero no les dan albergue en su territorio, eso sí, todos coinciden en que lo hagan los dominicanos.
Cuba, revolucionaria y solidaria, no admite ni a más cubanos, por esos tiene un estricto control de natalidad y en todas las demás islas vecinas, lo único que los pobres haitianos tienen asegurado es la deportación.
República Dominicana ha hecho lo que nadie, les abrió oportunidad de regulación y aceptó como nacionales a todos los que estaban de manera irregular en el registro civil, empezando a poner orden en el caos.
Gobiernos venían e iban sin enfrentar ese problema, Danilo Medina con la ayuda de la 168-13, es el presidente que pasará a la historia como el que empezó a resolver la migración ilegal, merece quedarse.
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